viernes, 20 de marzo de 2009

DOMINGO ORTEGA


Domingo López Ortega (Borox, 25 de febrero de 1906 - Madrid, 8 de mayo de 1988) fue un torero español.
Hijo de un modesto labrador, al que ayudaba en las labores del campo, no vistió el traje de luces hasta 1928. Tras pocas novilladas, las últimas en Barcelona a fines de la temporada de 1930, con gran éxito, tomó la alternativa en la misma Barcelona el 8 de marzo de 1931) de manos de Gitanillo de Triana, que le cedió un toro de la ganadería de Juliana Calvo. Se presentó en Madrid, pues no había actuado en la capital de España como novillero, para confirmar la ceremonia doctoral, con un toro de la ganadería de Julián Fernández, el 16 de junio siguiente, siendo su padrino Nicanor Villalta. Su aprendizaje fue breve, pero se trataba de un torero intuitivo, que desde sus primeras actuaciones en los cosos dio muestras de unas condiciones extraordinarias para la lidia de reses bravas y que cuajó rápidamente en un torero magistral, figurando durante toda su vida artística en un puesto de privilegio.
Fue un torero poderosísimo, de los contadísimos que a lo largo de toda la historia tauromáquica han dominado a los toros con que se enfrentaba, por muy duros y difíciles que fuesen. Excelente capeador y seguro estoqueador, con la muleta era excepcional, ya que lograba siempre adueñarse de los cornúpetas desde los primeros pases y mandar en ellos en toda la faena, descollando en las de castigo para los astados de mucho temperamento, aunque supiese torear con suavidad y con pases de adorno. Fue torero de lucha y torero de mimo. Recio, sobrio, pero jugoso y con hondura. De estilo clásico y con técnica depurada, lidiador de sorprendente facilidad y con sugestiva personalidad. Su última corrida fue en la Feria del Pilar de Zaragoza el 14 de octubre de 1954). Después tomó parte en numerosos festivales benéficos

jueves, 19 de marzo de 2009

"cagancho" torero


El matador de toros Joaquín Rodríguez Cagancho, que vivía en México desde hace muchos años, falleció ayer en la capital mexicana, víctima de un cáncer pulmonar, a la edad de 81 años.Cagancho había nacido en Sevilla el 17 de febrero de 1903 y heredó el mote de su abuelo, notable cantaor de flamenco. El gitano de los ojos verdes, nombre con el que también se le conoció, debutó como novillero en su ciudad natal en el año 1924, pero fue en 1926, en Barcelona., cuando se hizo famoso.
El torero Joaquín Rodríguez, 'Cagancho', muere en México a los 81 años
Cagancho, que debutó en Madrid el 5 de agosto de ese mismo año, armó una verdadera revolución al torear con el capote con las manos bajas, algo hasta entonces desusado. Tomó la alternativa en Murcia en abril de 1927 de manos de Rafael Gómez El Gallo y se presentó en México por primera vez en diciembre de 1928, donde tuvo un triunfo apteósico.

Fue en México donde toreó su última corrida en la temporada 1953-54 y donde a partir de entonces afincó su segundo hogar y vivió la última etapa de su vida.

Manolete


Manuel Laureano Rodríguez Sánchez, más conocido como Manolete (Córdoba, 4 de julio de 1917 - Linares, Jaén, 28 de agosto de 1947), fue uno de los grandes toreros de España en la década de 1940.[1] Su muerte fue a causa de una penetrante cornada que le asestó un miura (de nombre Islero), al ir a matar, en la plaza de toros de Linares; lo convirtió en un mito de la España de la posguerra.

Manolete era el hijo de un torero (también apodado Manolete) y de Angustias Sánchez, más conocida como "doña Angustias", que estuvo casada previamente con Lagartijo Chico.[2]
Cuarto Califa del Toreo, es considerado por muchos como uno de los más grandes maestros de todos los tiempos. Su estilo, elegante y vertical, evolucionó el arte de la muleta, toreando de frente y citando de perfil. Llevó a la máxima expresión la revolución de Joselito y la estética de Juan Belmonte, que habían transformado el toreo unas décadas antes. Su influencia ha sido enorme, ya que su estilo se hizo notar en todos los toreros posteriores. Tuvo un breve paso por la escuela taurina de Bujalance (Córdoba).
Tomó la alternativa el 2 de julio de 1939 en la La Maestranza de Sevilla. Confirmó la alternativa en Las Ventas de Madrid el 12 de octubre de 1939. Cuajó su mejor faena al toro "Ratón" en 1944, durante la corrida de la Prensa en Las Ventas. Su última actuación en Madrid tiene lugar el 16 de julio de 1947 en la tradicional Corrida de la Beneficencia, presidida por Franco. En su primer toro da una vuelta al ruedo y en el segundo es cogido. A pesar de ello, continúa hasta dar muerte al toro, corta dos orejas y entra en la enfermería. Comparte cartel con Gitanillo de Triana y Pepín Martín Vázquez, quien corta cuatro orejas y ya se le considera como el futuro mandón de la fiesta.
Murió por una cornada de un miura de casi 500 kg llamado Islero, el 28 de agosto de 1947 en Linares, en una plaza de tercera categoría. Ese mismo año tenía pensado dejar el mundo del toreo. Fue enterrado al día siguiente en el panteón de la familia Sánchez de Puerta, íntimos amigos del torero, donde permaneció algo más de cuatro años, hasta el 15 de octubre de 1951 cuando, tras finalizar el Mausoleo de Manolete, realizado por el escultor Amadeo Ruiz Olmos, se procedió a trasladar sus restos a su emplazamiento definitivo en el Cementerio de Nuestra Señora de la Salud.
En los últimos tiempos ha cobrado fuerza la teoría de que la muerte de Manolete no fue consecuencia directa de la cogida del toro Islero, sino de una transfusión de sangre incompatible o, más probablemente, de plasma en mal estado que se le practicó en la misma enfermería de la plaza tras haber sido correctamente intervenido y haberse recuperado de la hemorragia que le causó la herida.[3] [4] Las más recientes investigaciones acerca de su muerte plantean la posibilidad de que Álvaro Domecq y Díez, amigo y albacea del matador, y la madre de Manolete impidieron que Lupe Sino, su pareja, entrara a la enfermería y se consumara, allí, la última voluntad del diestro: casarse con ella.[5] [6]
La ciudad de Córdoba mantiene dos conjuntos escultóricos en su memoria: un busto en la Plaza de la Lagunilla, y un conjunto escultórico en la Plaza del Conde de Priego, mirando a Santa Marina, iglesia donde se han casado toreros como Finito de Córdoba.

Mazzantini


El torero elgoibartarra Luis Mazzantini Egia hacia el año 1887.Foto: cedida jabi leon elgoibar. Hoy se cumplen 150 años del nacimiento del torero elgoibartarra Luis Mazzantini Egia, un personaje que brilló con luz propia tanto dentro como fuera de los ruedos y que será recordado en su localidad natal con la celebración de numerosas actividades. De hecho, la peña taurina Mazzantini de Elgoibar ya ha dado a conocer el programa de actos organizado con el objetivo de acercar la figura del matador a la ciudadanía. Entre todos ellos, destaca un ciclo de tres conferencias y la publicación de una revista taurina.
Para comenzar, la casa de cultura del municipio acogerá a partir de las 19.00 horas de hoy la conferencia titulada Informaciones no publicadas sobre Luis Mazzantini , un evento que correrá a cargo del donostiarra Antonio Solera Gastaminza y que sacará a la luz aquellos aspectos menos conocidos de la vida y la trayectoria del matador de toros nacido en la calle Rosario.
Según explica Ixidor Solupe, de la peña taurina elgoibartarra, la de hoy "será la primera charla que se realizará en torno a la figura de Mazzantini, pero no la única porque en lo que queda de año se celebrarán, por lo menos, otras dos conferencias".La segunda de estas charlas, El toreo visto desde la enfermería , se llevará a cabo el día 9 de noviembre y contará con la participación del médico de la plaza de toros de Baiona, Jean Michael Gou Frant.
El ciclo de conferencias preparado para la ocasión por la peña taurina Mazzantini llegará a su fin con una ponencia sobre la raza Betizu. De momento no se ha determinado la fecha en la que se celebrará dicha charla, si bien los responsables del txoko taurino Mazzantini apuntan "a finales de este mes o a comienzos de noviembre".
En palabras de Ixidor Solupe, "el conferenciante será Saturnino Napal, un auténtico apasionado de la raza Betizu. Además, el ponente estará acompañado por el ganadero Andoni Errekagorri, que sigue criando ejemplares de esta raza en la localidad vizcaína de Dima y por técnicos de la Diputación Foral de Gipuzkoa".
Revista semestral La peña taurina Mazzantini aprovechará el 150 aniversario del nacimiento del torero elgoibartarra para publicar en diciembre el primer número de la revista taurina Zezenak Elgoibarren y que, en principio, se editará con una periodicidad semestral. Lógicamente, el primer ejemplar de esta revista estará dedicado a la figura de Luis Mazzantini Egia, conocido como El rey del volapié .
Según el propio Ixidor Solupe, "la publicación estará dirigida a todos los aficionados taurinos de la comarca y abordará diversos aspectos de este mundillo como la vida y trayectoria de diferentes toreros o el trabajo que realizan los ganaderos". Teniendo en cuenta las previsiones realizadas, el segundo número de la revista saldrá a la calle en las fiestas de Trinidades del 2007 y el tercero, antes del final de ese año.
En cualquier caso, los miembros de la peña taurina elgoibartarra adelantan que los actos para conmemorar el 150º aniversario del torero se reanudarán a lo largo del año que viene. Asimismo, animan a la ciudadanía de toda la comarca a participar en las actividades programadas, toda vez que, aseguran, "constituirán una ocasión inmejorable para conocer más de cerca a un personaje que, además de codearse con los grandes toreros de la época y de participar activamente en la vida política, tenía una gran cultura". El diestro Luis Mazantini falleció en Madrid el 23 de abril de 1926.


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Gitanillo de Ricla


(Ricla , Z., 4-II-1898 - 4-XI-1967). Uno de los matadores de toros aragoneses más destacados de la historia. «Gitanillo» unió al buen arte y al conocimiento profundo del toreo un valor realmente extraordinario, que alcanzó cotas pocas veces alcanzadas en el arte taurómaco.
A los once años comenzó a trabajar como ayudante en el comercio de caballerías; justamente el apodo de «Gitanillo» procede de la habitual dedicación a este oficio de muchos miembros de la raza gitana. Cuando tenía veinte años, en 1918, comenzaron sus escarceos taurinos, que hay que suponer tuvieron como escenario los pueblos de su tierra natal, en la solanesca y dura realidad de las capeas. El debut como novillero tuvo lugar un año después en Zaragoza, en un festejo de noveles que se celebró el 3-VIII-1919. Pronto se abrió paso gracias a su concepción torera, basada en un coraje desmedido que emocionaba intensamente a cuantos presenciaron sus actuaciones de aquel entonces. De esta forma su nombre, en alas de una creciente fama, se hizo insustituible en las novilladas que se desarrollaban en cosos aragoneses.
La carrera novilleril fue rápida. Pronto se presentó «Gitanillo» en plazas de gran importancia como Barcelona, Valencia, etc., y como sus éxitos eran continuados, llegó la presentación en Madrid, el 26-V-1921. En esta ocasión alternó con Maera y Nacional II en la lidia de reses de Atanasio Martín. Sus faenas fueron un prodigio de coraje y en ellas supo, además, añadir arte y personalidad, por lo que consiguió el objetivo de atraer el interés de los taurinos. Así no fue extraño que actuase en dicho año en 32 novilladas. Ya se le conocía con su segundo sobrenombre, «el León de Ricla», al que hizo cumplido honor en sus cuatro años de novillero y en su período de matador. En julio de 1922 logró un triunfo tan acusado en la plaza de Santander que un mes después, el día 10-VIII-1922, cuando «Gitanillo» contaba veinticuatro años de edad, tomó la alternativa en dicha plaza norteña, en corrida en la que actuó de padrino Ignacio Sánchez Mejías y como testigos Maera y Marcial Lalanda. El toro, de la ganadería de Surga, era «Tarifeño». «Gitanillo» estuvo valiente e inspirado y pocas semanas después, el 24 de septiembre, confirmó la alternativa en Madrid; Domingo Dominguín le refrendó el doctorado, actuó de testigo Joselito de Málaga, y lidió toros de Palha.
La plaza de Madrid fue escenario privilegiado de algunos de los más trascendentes triunfos de «Gitanillo». Así se recuerda la tarde del 16-V-1926, en la que Braulio Lausín alcanzó un éxito formidable, logró los máximos trofeos y fue paseado a hombros de los aficionados, entusiasmados por el arrojo y arte del torero aragonés, que en esa memorable ocasión alternó con Márquez y Villalta, con toros de Santa Coloma. Otras actuaciones madrileñas ayudaron a encumbrarlo.
En Sevilla, en Madrid, en Valencia, había sufrido cornadas importantes, pero llegó la fatídica fecha del 15-V-1927, en la que actuó «Gitanillo» en Madrid, junto con Martín Agüero y Villalta. El toro «Doradito», de Argimiro Pérez Tabernero, alcanzó al torero en el costado cuando «Gitanillo» iniciaba un lance con el capote a la espalda. La cornada fue tremenda. Los médicos que atendieron al matador aragonés llegaron a temer un desenlace rápido e inevitable. No fue así, afortunadamente, pero las heridas sufridas, en la pleura y el pulmón, cortaron la formidable carrera del «León de Ricla». En un admirable esfuerzo de voluntad, quiso «Gitanillo» probar sus fuerzas en la temporada de 1928, pero los efectos de la espantosa cornada se dejaron sentir en el torero y éste, tras actuar en Alicante, Zaragoza, Madrid y Barcelona, hubo de retirarse. Así terminaba la historia artística de este torero de leyenda, incomparable en su valor, brillante en su arte, admirable en su entereza. Tras su retirada, supo «Gitanillo» labrarse un buen porvenir valiéndose de los conocimientos adquiridos en su antiguo oficio.
• Braulio Lausín Velilla (Ricla, Z., 1933 - 2000): Hijo de «Gitanillo», quiso seguir las huellas artísticas de su padre y llevado por su afición debutó en una becerrada cuando sólo contaba trece años de edad, en la plaza de Grañén (H.). En festejos con picadores debutó en 1948, en Huesca. Actuó Braulio Lausín en 140 novilladas, cuarenta de ellas sin picadores y cien picadas. Logró éxitos importantes en la Monumental de Barcelona, en Zaragoza (una novillada de feria) y en el debut en Madrid en 1952, en festejo en el que alternó con Joselito Álvarez. Los éxitos no llegaron en la medida deseada por el espada y decidió cortar su carrera antes de tomar la alternativa el 15 de mayo de 1954, en la plaza de Vista Alegre. Braulio Lausín se dedicó a los negocios familiares, siguiendo las huellas también en ese terreno del inolvidable «Gitanillo» hasta su muerte en junio de 2000.

Miguel Peropadre Cinco Villas


Miguel Peropadre Gracía, más conocido como Cinco Villas fue un torero que nació el 6 de junio de 1946 en el número 15 de la calle Herrerías, en la localidad zaragozana de Ejea de los Caballeros. Está enterrado en Zaragoza.
Tomó la alternativa como matador de toros el 11 de octubre de 1972 en la Plaza de Toros de Zaragoza, con Paquirri como maestro de ceremonia y Dámaso González de testigo; los toros, de Diego Puerta, cortando dos orejas a su segundo.
Confirmó la alternativa en Las Ventas de Madrid el 7 de julio de 1974 siendo apadrinado por "El Marcelino" y de testigo Raul Sánchez, con el toro: "Tinojillo".

Temporadas [editar]
En 1972 toreó 2 corridas. En 1973 toreó 9. En 1974 toreó 14. En 1975 toreó 10. En 1976 toreó 4. En 1977 toreó 2. En 1978 toreó 4. En 1979 toreó 5 corridas.
Fue un torero que tenía condiciones. Fallaba con la espada.
Falleció en accidente de tráfico el 10 de agosto de 1983 en Bujaraloz, después de torear en Maella y haber cortado dos orejas.[1]

lunes, 16 de marzo de 2009

Rafael Ortega - El Gallo




Rafael Gómez Ortega (Madrid, 18 de julio de 1882 - Sevilla, 25 de mayo de 1960), apodado el Gallo y después el Divino Calvo, fue un célebre torero español de etnia gitana, hermano mayor de Joselito y miembro, de la familia Gallo.

Miembro de una famosa dinastía de toreros, desde su padre Fernando Gómez García, hasta sus dos hermanos Fernando y Joselito, también fue cuñado de Ignacio Sánchez Mejías, casado con una hermana de los Gallos.
Comenzó a torear becerradas con nueve años. Tomó la alternativa en la Real Maestranza de Sevilla el 28 de septiembre de 1902, con Emilio Torres, Bombita, como padrino, y Ricardo Torres, Bombita Chico, como testigo. La confirmación en Madrid se produjo en 1904 siendo su padrino Lagartijo chico. En 1911 contrajo matrimonio con la cantaora Pastora Imperio pero su matrimonio no dura ni un año. Uno de sus mayores éxitos se produjo en Madrid, en 1912 con el toro Jerezano: con él consiguió cuajar una faena muy completa y conquistar al público madrileño.
La trágica muerte de su hermano José en 1920 lo trastornó y abatió profundamente. Se retiró de los ruedos el 4 de octubre de 1936 en Barcelona. Una vez terminada la guerra civil española, regresó a Sevilla, donde siguió participando en numerosos festivales junto a Juan Belmonte, su amigo del alma y valedor. En los últimos años de su vida solía participar, junto a Belmonte, en una famosa tertulia taurina sevillana que se celebraba en aquella época en el bar Los Corrales.
Muere en Sevilla el 25 de mayo de 1960. Sus restos descansan en el Cementerio de San Fernando de Sevilla, junto a los de su hermanoRafael Gómez Ortega fue un personaje pintoresco, desprendido y generoso, con una vida azarosa, plagada de divertidas anécdotas. Pero fue sobre todo un torero de gran calidad, incluso genial, de estilo elegante y variado. Dio pie a un arquetipo de torero-artista, genial e irregular, que alternaba estrepitosas espantás («prefiero una bronca a una corná», solía decir) y tardes de enormes triunfos con aquellos toros que le gustaban. Fue el primer torero de primer nivel que se negó a torear ciertos toros, que incluso los dejaba marchar vivos, con el consiguiente escándalo aunque el público se lo toleraba todo. Por eso se ha definido su toreo como «anticombativo»: se negaba a la lucha contra el toro, a la espera de que le gustase un toro para expresar su arte, camino que luego transitaron figuras geniales y «anticombativas» como Curro Romero o Rafael de Paula.
Muy influido por Lagartijo (a quien conoció a través de su padre), fue un torero clásico, muy completo, fiel representante de la vieja lidia. Aportó también importantes innovaciones, como la serpentina, el par del trapecio, los cambios de manos por la espalda, el pase del celeste imperio (que luego, en tiempos de Manolete, pasó a llamarse «estatuario»). El crítico Gregorio Corrochano insistía en su clasicismo, que a veces quedaba oculto por su estilo florido y sus desplantes:
Rafael era un torero clásico, con el arte jugoso de la escuela sevillana. Tan clásico era que macheteaba con la izquierda, suerte poco lucida, pero necesaria, como hacían los clásicos. Así ganaba tiempo preparando la hora de matar.